Nota: Cantidades para unos 20 palitos.
Se pone la mantequilla en un cazo y se derrite a fuego lento (sin que cueza) y se retira. Se le añade entonces la harina y después el queso rallado (se rectifica de sal, si hiciese falta). Se forman unos palitos del grosor y del largo de un dedo meñique. Se pasan por pan rallado (puesto éste en un plato) y se colocan en una chapa de horno. Se meten al horno medianamente caliente hasta que los palitos estén bien dorados. Se sacan con un cuchillo, con cuidado, pues son frágiles, y se dejan enfriar para servir.
Se hace una masa que se trabaja con la mano con todos los ingredientes. Se espolvorea de harina un mármol y se extiende con un rollo pastelero. Se cortan tiras de un dedo de ancho y 5 cm. de largo.
Se pone aceite abundante en una sartén y cuando está caliente en su punto (probar con una rebanadita de pan), se echan los palitos dentro. Se retiran cuando están bien dorados y se dejan escurrir. Se sirven fríos.
Se prepara una crema con 2 quesitos blancos (tipo demi sel Gervais u otra marca). Se mezclan con 2 cucharadas soperas de crema líquida (o leche evaporada sin azúcar). Se pica muy fina una cebolleta (la parte verde), o un chalote o una cebollita francesa pequeña. Se mezcla 1 cucharadita de este picado con el queso. Esta pasta se unta sobre una rebanada de pan de molde y se cubre con una rebanada de pan de centeno oscuro. Se cortan los bordes y se parten en dos triángulos. Se puede meter un ratito en la nevera.
Untar pan de canapés (redondo, o pan de molde, cortado en cuatro) con una capa espesa de queso Gervais salado. Espolvorearlo con un poco de pimentón y meter al horno un ratito.
| balnearios |