Se salan los filetes por las dos caras y se fríen en una sartén en la que se habrá puesto un poco de aceite a calentar (sólo el fondo de la sartén cubierto con un poco de aceite). Se fríen unos 5 minutos de cada lado (este tiempo medio es muy personal según guste el filete, se puede dejar menos o también más).
Se ponen los filetes en una fuente caliente con la salsa de freírlos por encima.
Se salan antes de freír con el fin de facilitar la salida de la sangre del filete. Esta se mezcla al aceite de freír y da una salsa muy buena, con la cual se rocían los filetes.
Se unta un poco de aceite en cada cara del filete y se tienen de 1/2 a 1 hora así en reposo. Se enciende la plancha (o a falta de plancha se usa una sartén gruesa tipo Tefal, Magefesa, etc., de las que no necesitan grasa), unos 10 minutos antes. Se ponen los filetes en ella y se tienen de 3 a 5 minutos por cada cara, salando la cara que se vuelve cuando está ya hecha.
Se suele poner, al servir cada filete, una rodaja fina de limón con un montoncito de mostaza encima (como una avellana con cáscara), o con mantequilla revuelta con perejil, como más guste.
Mantequilla con perejil.
Se tiene la mantequilla blanda (fuera de la nevera) y se revuelve con perejil picado. Una vez mezclada, se mete otra vez en la nevera un rato para que se endurezca y tenga mejor presentación.
Se sirve también, cuando son filetes de solomillo (tournedos), con Salsa bearnesa o Salsa de mantequilla y anchoas, servidas aparte.
Los filetes de solomillo, lomo bajo o lomo alto y rumsteak (tapa o contratapa) son los mejores.
Son muy buenos también y muy clásicos los filetes de babilla y cadera, pero son algo más duros y secos, sobre todo si la res estuviese recién matada. Se compran más delgados que los anteriores.
Acompañamiento:
Los filetes se pueden acompañar de muchas maneras.
Patatas fritas: cortadas gordas, paja o a la inglesa.
Con puré de patatas.
Con toda clase de verduras: guisantes, judías verdes, pimientos verdes fritos, etc., cebollas fritas en buñuelos, tomates rebozados y fritos o al horno asados, etc. (estas recetas vienen en el capítulo de verduras).
O simplemente con una ensalada.
No pondremos para cada filete el acompañamiento, que será a gusto de cada uno.
Nota: Para seis personas salen unas 34 croquetas medianas.
En una sartén se ponen el aceite y la mantequilla a derretir. Cuando está todo caliente se echa la harina y con una cuchara de madera se dan un par de vueltas. Seguidamente se va echando la leche poco a poco para ir añadiendo a medida que hierva la bechamel hasta que quede más bien espesa. Se añade entonces el relleno que se vaya a poner, se mueve bien y se extiende en una besuguera para que se enfríe. Tiene que estar así por lo menos 2 horas. Con 2 cucharas soperas se coge un poco de masa y se forman las croquetas al tamaño que se desee.
Se acaban de moldear con bonita forma con las manos.
En un plato sopero se ponen los huevos batidos como para tortilla y se pasa cada croqueta, primero ligeramente por pan rallado, después por el huevo y luego por el pan rallado otra vez, procurando que éste quede igual por todos lados.
Si hubiese que preparar las croquetas con un poco de anticipación, se cubren con un paño limpio húmedo, para que no se sequen.
Se prepara una sartén amplia con 1 litro de aceite y cuando esté caliente (se prueba con una rebanadita de pan), se van echando las croquetas por tandas (unas 6 cada vez). Cuando están bien doradas se echan en un colador grande hasta que estén todas fritas y se sirven en seguida en una fuente adornada con unos ramitos de perejil, fresco o frito.
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