Se preparan los sesos (receta Sesos (Manera de limpiarlos y cocerlos)).
Se hace la salsa de tomate (receta Salsa de tomate clásica), de manera que quede más bien espesa.
Se cortan los sesos en rodajas de 2 cm de grosor y se van colocando en forma de corona en una fuente (de barro, cristal o porcelana) resistente al fuego. Se cubren con la salsa de tomate. Se espolvorean con el queso y se reparte la mantequilla por encima en cuatro montoncitos como avellanas. Se pone a gratinar en el horno y, cuando el queso está dorado, se sirven en su misma fuente.
Hacer un comentario sobre la receta