Véase en el capítulo de verduras la manera de cocer las espinacas (receta Espinacas (Manera de prepararlas y cocerlas)). Una vez cocidas y bien escurridas, se pican con un machete y se ponen en una sartén con la mantequilla. Se rehogan muy bien y se dejan al calor en espera.
Se quitan las cabezas y las espinas de las sardinas. Se lavan y se secan muy bien y se ponen en una mesa con la parte de la espina por arriba. Se salan ligeramente. En el centro de cada sardina se pone un poco de espinacas. Se enrolla cada sardina.
En una fuente resistente al horno se ponen las cucharadas soperas de aceite, que cubran todo el fondo de la fuente. Se colocan las sardinas unas junto a otras. Se espolvorean con el pan rallado y se pone la mantequilla reservada en trocitos. Se meten al horno previamente calentado y a fuego mediano unos 15 minutos. Se sirven en la misma fuente.
Se les quitan las cabezas y las espinas a las sardinas. Se lavan y se secan muy bien. Se salan ligeramente por la parte de dentro (donde se ha quitado la espina).
En una besuguera de porcelana o cristal resistente al horno se pone el aceite. Se colocan las sardinas crudas de forma que no se monten unas encima de otras. Se rocían con el vino blanco y el zumo de limón. Se espolvorean con el perejil picado y después con el pan rallado. Se les pone la mantequilla en trocitos por encima y se meten al horno medianamente caliente durante unos 15 minutos, rociándolas de vez en cuando con su jugo.
Se sirven en la misma fuente.
Se les quita la cabeza y la espina a las sardinas, se lavan bien, se secan y se salan ligeramente por las dos caras dejándolas abiertas. Se pone el aceite a calentar en una sartén; cuando está en su punto, se pasa cada sardina por harina, agarrándolas por la cola (que no se habrá quitado) y sacudiéndolas para que caiga la harina sobrante, y luego por huevo (batido como para tortilla, en un plato hondo).
Se fríen en tandas para que no tropiecen demasiado. Una vez fritas, se escurren en un colador grande y se reservan en sitio caliente.
Una vez fritas todas, se ponen en una fuente adornada con trozos de limón y se sirven en seguida.
Se limpian las sardinas quitándoles la cabeza y las tripas, pero sin abrirlas. Se lavan y se secan muy bien y se salan ligeramente.
En una sartén se pone el aceite a calentar; cuando está en su punto, se pasa cada sardina por harina, por las dos caras, y se fríen por tandas para que no tropiecen. Se sacan cuando están doradas y se ponen en una fuente, reservándolas en sitio caliente hasta que se terminen de freír todas.
Se adorna la fuente con trozos de limón y se sirven en seguida.
Nota: También se pueden hacer abiertas. Se les quita entonces la cabeza y la espina central y se procede igual.
| Argalladas | Fontaneros | Heladera Freezer | Jardines | Juego De Te | Marcos antiguos | Yo-Animé | Analisis de Juegos |