Se mandan hacer los filetes en la pescadería y se lavan muy bien en casa.
En una besuguera de metal, cristal o porcelana, resistente al horno, se pone el aceite. Se hecha la mitad de la cebolla muy picada. Se posan los filetes de rodaballo, se salan, se espolvorean con la cebolla que queda mezclada con el perejil y después con el pan rallado. Se pone la mantequilla en trocitos repartida por encima de los filetes. Se mezclan el agua y el vino y se rocía todo alrededor de la fuente.
Se mete a horno mediano, previamente calentado 5 minutos, durante unos 25 minutos, rociando de vez en cuando con el caldo de la besuguera.
Se sirve en la misma fuente donde se ha hecho.
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