Esta sopa se hace con el agua de cocer espárragos. Como este agua se conserva muy bien en la nevera en cacharro de cristal (ensaladera o botellas) de un día para otro, se guardará el agua de cocer varios manojos juntos para que tengan más sabor. También se reserva un manojo de espárragos más finos, que se cortarán en trocitos de 2 cm de largo hasta donde estén tiernos.
En un cazo se pone la mantequilla a derretir (sin que cueza). Cuando está líquida se añaden las cucharadas soperas de harina y los litros de líquido frío, moviendo con unas varillas. Se rectifica de sal. Cuando rompe a hervir se deja por espacio de 10 minutos.
En el momento de ir a servir se añaden las yemas de huevo, teniendo cuidado de desleírlas en un tazón aparte con muy poco líquido caliente al principio para que no cuajen. Se vierte en tazas de consomé, repartiendo los espárragos en las tazas, y después se echa el perejil en el momento de servir.
Se prepara en agua el caldo, como venga indicado en las pastillas que se usen. A este caldo se añade la maizena desleída en un par de cucharadas soperas de agua fría. Se cuece un par de minutos. A este preparado se añade el contenido del bote de jugo de tomate, bien sacudido para que esté muy mezclado, y, por último, el jerez. Se rectifica de sal.
Si se va a servir la sopa caliente, se tienen al calor sin que hierva, y en el momento de servir se añade en cada taza de consomé o cada plato ya servido la cucharada de nata líquida, y encima de ésta un poco de perejil muy picado. Queda amarmolada la superficie y resulta muy bien.
Si esta sopa se quiere servir fría, se pone algo menos de maizena en el caldo y se mete en la nevera a enfriar. Al ir a servir, se pone la crema y el pellizco de perejil.
Poner en el agua fría las patatas peladas y cortadas en trozos más bien grandes, los tomates (sin piel ni pepitas), el aceite y el ramillete de perejil y laurel, y sal. Se pone todo esto a cocer, y cuando ha hervido durante 45 minutos se deja enfriar un poco y se pasa por la batidora.
Aparte se preparan las judías verdes, quitándoles los rabos y los hilos y cortándolas en trocitos de 1 y 1/2 cm de largo. Se cuecen en agua hirviendo con sal y la punta de un cuchillo de bicarbonato para que tengan un bonito color verde. Cuando se ve que están cocidas (unos 20 minutos, depende de la clase de judías), se escurren.
Se vierte la sopa en la sopera y se echan encima las judías para que no se hundan muy al fondo y resulte más bonito.
En una cacerola se ponen las cucharadas de aceite. Cuando está caliente, se añaden los puerros cortados en trozos y quitadas las partes verdes. Se dan una vuelta sin que tomen casi color (unos 5 minutos); después se agrega el agua fría y las patatas peladas y cortadas en trozos medianos. Se pone la sal y se deja cocer por espacio de una hora a fuego mediano. Se retira y cuando está templado se pasa por la batidora. Se incorpora ahora la leche caliente y la cucharadita de extracto de carne. Se sirve en sopera.
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