Con estas cantidades salen unas 28 piezas.
En una ensaladera se pone el azúcar y la mantequilla un poco blanda. Se mezclan bien, se añaden las claras de huevo y moviendo con unas varillas, después de dejarlo bien unido, se va añadiendo poco a poco la harina.
Calentar el horno de antemano y untar unos moldes metálicos con forma de magdalenas, con bastante mantequilla, con el dedo o con un pincel. Poner la masa en cada molde, pero que no llegue hasta arriba.
Meter al horno (previamente templado) unos 20 a 25 minutos hasta que estén las magdalenas bien doraditas. Volcarlas del molde cuando están aún calientes y dejarlas enfriar.
Se pueden conservar en una lata amplia unos 3 ó 4 días.
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