Este tipo de adobo se hace para que resulten más tiernas y sabrosas las carnes de corzo, ciervo, venado, liebre, etc.
Se tiene que hacer en un recipiente de barro o loza, pues el metal le daría mal sabor. Debe adobarse por lo menos 5 horas y en muchos casos hasta 24 horas antes.
Se pone:
vino tinto, cebollas cortadas en rodajas finas, zanahorias, también en rodajas, pero más gruesas, ramitas de perejil, hojas de laurel o ramitas de tomillo, pimienta en grano, clavos en especia, un chorrito de aceite, sal.
Se moverá de vez en cuando la pieza de carne para que se empape bien. Se tapará el recipiente para que no se pierda el aroma de los ingredientes.
Esto, más que una salsa, es una especie de ensalada muy picada que va muy bien para el pescado y el marisco frío, o la carne fría.
No se debe preparar con mucha anticipación, pues el tomate entonces suelta mucha agua.
Se cortan los tomates y el pimiento y se les quitan las simientes, se pelan la cebolla y el pepino y se pican las 4 hortalizas muy picaditas. Se aliñan con el vinagre, la sal, la pimienta y el aceite. Se mezcla muy bien y con esto se cubre el pescado o el marisco.
Para acompañar la carne, se sirve en un bol de cristal aparte. Se deja macerar un momento (1/2 hora, más o menos) en sitio fresco antes de servir.
Esta acompaña muy bien los mariscos, sobre todo en parrillada. Es una salsa fuerte y, por tanto, no se puede abusar de ella.
Se ponen en remojo en agua fresca los pimientos, la víspera por la noche. Al ir a hacer la salsa se pone la miga de pan en una taza con un poco de agua templada para remojarla.
Aparte, en un mortero, se machacan los dientes de ajo, pelados, con un poco de sal para que no se escurran. Después se les añaden los pimientos. Estos se abren y con una cuchara se les quita la simiente y se raspa la carne que se pondrá en el mortero, así como el trocito de guindilla. Se machaca y se agrega el tomate, pelado, cortado en trozos y quitadas las simientes. Se agrega a esto el migajón de pan, escurrido de su agua (apretándolo con la mano). Se hace con todo ello como una crema, a la cual se añade poco a poco el aceite y el vinagre. Se pasa por el pasapurés. Se echa sal y pimienta molida y se deja macerar en sitio fresco unas 3 horas. Si al ir a servir la salsa resultase muy espesa, se podría aclarar con caldo de cocer el pescado o los mariscos.
| balnearios |